lunes, 19 de junio de 2017

Solidaridad y compañerismo, hermosas palabras

En estos momentos está teniendo lugar una gran movilización en las redes sociales y medios de comunicación para denunciar los expedientes disciplinarios que ha abierto su Colegio Profesional, CODEM, a dos enfermeras madrileñas. El enfermero-instructor del expediente considera que las enfermeras Alda Recas y Victoria Trujillo han cometido una "falta grave" por su conducta en la última Asamblea General del Colegio, en diciembre de 2016. Otros dos colegiados, Víctor Jiménez y David Verdegay han sido también expedientados y recorrerán el mismo camino, seguro. Hay que resaltar que estos expedientes se abren por exigencia del presidente del Consejo General de Enfermería.

La "grave falta" que cometieron fue cantar "Libertad sin ira" y silbar o abuchear al Presidente del Consejo General durante una Asamblea del Colegio. A Il Professore Dottore se le da de puta madre reclamarse autoridad y funcionario público cuando le conviene, pero convertirse en un "simple" colegiado con el honor mancillado cuando ve que de esa manera puede hacer daño.


El Colegio de Enfermería de Madrid lleva en manos del Sindicato de Enfermería-Satse desde 1995 (cito de memoria) y en los últimos años cogió una deriva delirante, con todo tipo de trampas, amaños e ilegalidades para protegerse de la movilización creciente en contra de sus oscuros tejemanejes económicos y a favor de una rendición de cuentas a los verdaderos propietarios del Colegio: los colegiados. Esta movilización la encabezó el sindicato Asociación Madrileña de Enfermería - AME, del cual Alda Recas y Victoria Trujillo son las cabezas más visibles. Se trata, por tanto, de un intento antidemocrático de descabezar a AME y ensañarse en el castigo personal para escarmentar y amedrentar al disidente.

Estas cuatro enfermeras pueden ser suspendidas de colegiación por tres meses, lo que equivale a no poder trabajar durante ese plazo; pero también pueden ser inhabilitadas por cinco años para el desempeño de cargos colegiales. Personalmente, creo que este es el propósito de CODEM, ya que en algún momento tendrá que celebrar, y no solo simularlas, elecciones libres, impidiendo presuntamente con esta repugnante maniobra que Alda y Victoria, que sin duda arrasarían en las elecciones si son limpias, se pudieran presentar.

Solidaridad es una hermosa palabra pero una práctica que exige algo de empatía y compromiso. Es fácil para mí empatizar y solidarizarme con ellos desde mi posición de querellado por ejercer mi libertad de expresión, querella en la cual el presidente del Consejo General de Enfermería, esta vez con el uniforme de funcionario público y autoridad, solicita que se me condene a dos años de cárcel y a pagar cerca de 30.000 euros de multa y por daños morales.

En usted, que lee esto  -y al que supongo no querellado ni expedientado-  será aún más meritorio expresar su solidaridad y si es enfermera o enfermero, además de solidaridad ejercitará otra hermosa fortalez moral: compañerismo. Le animo, pues, a que eche una mano; hoy en las redes sociales, mañana, si es enfermera de Madrid, probablemente con su voto y su movilización.

Muchas gracias.

a) Puede informarse en la página de Facebook de AME sobre los detalles del caso.

b) Puede firmar en Change.org para exigir el inmediato archivo de los expedientes y que cese esta política de acoso al disidente del CODEM.

c) A partir de las 19.00 horas (peninsulares; una menos en Canarias) del día 19 de junio, en Twitter y bajo el hashtag o etiqueta #ExpedienteEnfermeras, trataremos de demostrar a ALDA, VICTORIA, DAVID Y VÍCTOR que no están solos; y a los burócratas colegiales-sindicales que estamos aquí para evitar que les hagan daño. Puede colaborar poniendo comentarios bajo el hashtag o retuiteando lo que los demás pongamos.