jueves, 7 de septiembre de 2017

Folletín de verano: Asesinato en Kingsfont St (25)





–Ya te lo contaré en detalle, pero creo que la vida de Smallwall corre peligro. ¿Habéis detenido a Waterwell?

–Sí. Y acusa del asesinato de Paramount a Charm… Los tengo a los dos detenidos entretanto me entrega el forense el informe definitivo y comprueba si hay restos biológicos o huellas coincidentes con alguno de los arrestados.

–¿Están los tres detenidos, me dices? Eloise, Waterwall y Charm...

–Afirmativo. ¿Por qué me llamaste?

Le conté lo que había descubierto y que Smallwall tenía todas las cartas para ser el próximo objetivo a abatir para que el contubernio llevara a cabo sus planes satisfactoriamente.

–¿Podrías darme su teléfono, darling?–, rubia total.

–Mmmm, espera…–. Pasaron unos segundos. –020 7333 6666 es el del Council. 07700 900918, el móvil suyo. Te los mando por Telegram.

–Gracias Rufus, tenemos que vernos en el Mayflower un día de estos...

Of course, siempre es un placer verte.

Nada más colgar, grabé el móvil de Smallwall en mis contactos y le llamé. Tres, cuatro, cinco tonos:

–¿Quién llama?

–Mr. Smallwall, soy Bond, Jane Bond, la detective...

–La recuerdo bien. ¿Qué desea?

–¿Podría decirme dónde se encuentra?

–¿Por qué tendría que decírselo?

–Bien, tiene que ver con su seguridad personal. Sospecho que está usted en peligro…

–Estoy en mi despacho. ¿Por qué se supone que estoy en peligro?

Le describí detalladamente la situación.

–Pero, si Mary, Joseph y Eloise están detenidos, ¿cómo demonios podrían matarme?

–Escúcheme bien, David. Hay más gente implicada en la operación, es una conjura con alguna gente de los condados. ¿Le ha tratado de localizar algún presidente local?

–Sí... Charles Delayed… viene de camino, debe estar a punto de llegar... perdón... «Rose, dile que le atiendo en cuanto cuelgue»–, le dijo a quien supongo su secretaria; escuché luego la puerta cerrarse. –Mejor dicho, acaba de llegar. He quedado a comer con él precisamente.

–David, Delayed es uno de los conjurados. Me temo que es una encerrona. Si le es posible, cierre la puerta con llave o pestillo; llamo al subdirector Wainleft para que envíe agentes que estén patrullando por la zona y voy para allá.

–¿Delayed? Es imposible…

–No es imposible, Smallwall, es lo más probable. Hágame caso si no quiere ponerse en una situación de extremado riesgo. Aunque sea una exageración mía, que ojalá lo sea, está mucho más seguro si espera encerrado diez o quince minutos a que lleguemos.

–Ok, ok… Un segundo… Ya está. Cerrado.

–Bien, voy para allá–. Llamé a Rufus de camino y le puse al tanto. Mandaría dos agentes enseguida, no tardarían más de cinco o diez minutos en llegar.





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